Con la rapidez de un sueño

1
El extremo más lejano posible
El despertador de Brian sonaba al tiempo que su dueño se levantaba de la cama para afrontar un día más como jefe mundial de todas las cadenas de televisión del planeta, pero a pesar de eso, era bastante amigable, le molestaba un poco que tuviera que andar con Adam, su guardaespaldas, aún incluso después de que se hubieran hecho bastante amigos junto con Rubén, el presentador del espacio del tiempo en el canal Fox News. Tenían el control de la mayoría de los satélites artificiales que giraban alrededor del planeta, algunos solo observaban su evolución con respecto al futuro, por decirlo de algún modo, en uno de ellos puede que se estuviera urdiendo un plan malvado... Una vez cada año Brian y Adam iban en nave espacial a los satélites para ver como andaba el trabajo por ahí...el giro no les afectaba demasiado a los compañeros, los que estaban acostumbrados lo tenían más fácil para que no les distrajera y pudieran seguir trabajando, una visita del jefe no tenía por qué parar el progreso, a menos, por ejemplo, que...
2
El programa hipnótico
Uno de los trabajadores se levantó de repente sacando un revólver y apuntando a todo el mundo, a pesar del pánico, cayeron en sumisión y acabaron encerrados entre barrotes. -Nadie podrá impedir que me haga con el control, todo el mundo se va arrepentir de estar viendo la tele en este mismo momento... Todas las emisiones de todas las cadenas de televisión fueron sustituidas por un programa en el cual se proseguían uno detrás de otro los momentos mejor y peor seleccionados de la historia de la televisión en lapsos de unos pocos segundos por momento histórico, de fondo se podía apreciar una especie de ruleta que giraba de forma insinuante, con ritmo cambiante, todo el conjunto hacía caer en un trance, pero James, el bastardo que había organizado todo esto cometió el error de mirar la pantalla de reojo y sin querer, el instante fatal hizo que perdiera el equilibrio, pero siguió hipnotizado, esa era la palabra, hipnotizado...
3
La pobreza y el suicidio
Sobre la superficie del planeta ciertas personas sobrevivieron al efecto, los ciegos y algunos pobres, otros se quedaron en el sitio después de ver la pantalla del escaparate... No fue fácil, pero Durance Dan fue uno de los que consiguió llegar hasta una nave espacial sin mirar ninguna pantalla, su reacción fue extrañamente rápida, se le vino a la cabeza el posible suceso que podría haber tenido lugar en uno de los satélites, ¿Pero cuál? En el tercero encontraron a James, Durance le quitó el revólver en cuanto lo vio, quien supiera lo que hubiera podido pasar, un loco encandilado con un arma de fuego en la mano. Se metió después en el ordenador de James y creo un programa neutralizador del anterior, le llevó dos horas, fue una pena que perdiera a la mayoría de la tripulación en los otros dos satélites, solo hacían lo que les ordenaba la pantalla, menos mal que no les mandaba nada expresamente, solo hubiera faltado eso.
Momentos después la gente volvió a el ritmo de su vida, James recordó lo que había hecho y recobró el poder del revólver para apuntarse a sí mismos, Durance consiguió que de momento no se suicidara, pero cada vez era más difícil razonar con él, entonces liberó a los demás para que le echaran una mano, fue Adam el que llego a impedir su muerte, después de que todos se hicieran amigos por la
intensidad de la situación en general, desde ese punto mucha gente se planteó su forma de vivir y se envalentonaron para cambiarla o seguir como siempre,radicalmente o no, consiguiendo sus propósitos o realizando otros objetivos imprevistos, el amor sucumbió a muchos corazones tras los primeros momentos.
FIN

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