la isla fisicamente intocable

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..El libro que han estado esperando todas las chicas de mi vida... y del mundo...este universo será para vosotras

Prefacio, Reconocimiento 

Hay muchas fechas del año 1992 que significan mucho por lo que representan para mí. Unos cuantos años después me di a conocer a mi mismo y a las personas de mi alrededor, saber quiénes son, personas de nuestro mundo, personas de nuestro universo. Poco después conocí el amor aunque no como me hubiera gustado si me hubieran dado a elegir, pero ¿Quién? ¿Dios? si él lo hizo así sería por una buena razón y espero que fuera buena, esa etapa fue muy confusa para mí.
Capítulo 1, Energía
Creo que era un mal día cuando mis amigos Pedro y Cristina se iban de vacaciones a Hawaii, sobre todo después de enterarme de que el avión se había estrellado en alguna parte de Australia, se trataba de un viaje muy largo que se acortó de repente, lo bueno es que todos los pasajeros sobrevivieron y Pedro me mandaba mensajes de que estaba bien cada mes. Hasta que dejó de hacerlo, entonces me empecé a preocupar, se lo dije a Pablo, mi otro compañero de piso. -Enrique, tranquilo, seguro que no pasa nada. -Pues yo creo que sí, si quieres llama a alguien para que nos acompañe porque nos vamos a Australia ahora mismo. Pablo se preparó el equipaje y se fue, mientras, yo empezaba a cerrar maletas. Cuando volvió trajo a dos chicas de nuestra época de estudiantes, Elena y Nuria, ellas se quedaron en el salón cuando yo me llevé a Pablo a la cocina. -¿Por qué has invitado a Nuria? es más ¿Cómo es que ella ha aceptado sabiendo que voy yo? -No te preocupes, el caso es que ha aceptado y además, si no venía ella, Elena no pensaba venir y ya sabes por qué la invito a ella. Por supuesto que lo sabía, había química entre Elena y Pablo desde que se conocieron, pero entre Nuria y yo, digamos
que había demasiada...
Capítulo 2, Igualdad
Unas cuantas horas después nos pasó casi lo mismo que a Pedro y Cristina, el avión tuvo que aterrizar forzosamente, en los dos casos fue por vientos huracanados imprevistos, que no se representaban del todo en la vista del satélite... Sobrevivimos todos, al igual que en el otro vuelo pero esto me parecía demasiado raro, estaba claro que algo no andaba bien. Salimos como pudimos del fuselaje con el suficiente equipaje para sobrevivir hasta encontrar a Pedro y Cristina, pues creíamos que los íbamos a encontrar pronto. Como es natural Elena y Nuria cogieron más parte del equipaje que Pablo y yo, no cogimos todo porque gran parte ya se había echado a perder y porque la ocasión nos vino ni que al pelo para algunas cosas que no queríamos ver más en nuestras vidas... Al poco de andar descubrimos que habíamos aterrizado en las afueras de un pueblo llamado Kairi, en la región de Queensland, en Australia, parecía un pueblo bastante acogedor y muy bonito, había flores de todos los colores decorando las fachadas de las casas y los árboles que había en las aceras eran unos cerezos hermosos, todos nos sacamos fotos junto a uno de ellos y frente a la fachada del ayuntamiento, que por cierto,
fue muy fácil de encontrar.
Capítulo 3, Oscuridad
Pedro y Cristina también estaban en el pueblo llamado Kairi, pero presas de la curiosidad se habían metido en una mansión, encontrado un laboratorio secreto y, por si fuera poco, activado una máquina que les transportó a una absoluta oscuridad y después a lo que parecía al principio el mismo lugar del que habían venido, pero en cuanto salieron de aquella otra mansión lo que vieron no fue el pueblo de Kairi, sino un gran campo florido que se extendía hasta donde alcanzaba la vista en todas direcciones. Empezaron a disfrutar de lo lindo corriendo por la gran extensión, pero se cansaron enseguida y se quedaron tumbados en el suelo bastante tiempo, después hicieron el amor hasta que pensaron que podría haber alguien viéndolos, entonces se vistieron rápidamente pero mientras lo hacían Nuria, Elena, Pablo y Enrique se encontraron con ellos, por lo visto también habían sentido intriga por aquella misteriosa mansión... -¿Qué estabais haciendo?, Bueno, da igual, ya lo sabemos y lo
entendemos, nadie se esperaba encontrar este mundo, pero no tenéis por qué parar si nos dejáis unirnos. Así pues todos hicieron juntos el amor de diversas formas y así es como los encontró el único otro habitante de ese mundo, un ser con aspecto muy oscuro.
Capítulo 4, Triunfo
-Tengo tres preguntas, ¿Quiénes sois?, ¿Por qué habéis venido a mi mundo?, y ¿Cómo es que
tenéis la osadía de hacer el amor nada más venir a un mundo que no conocéis? -Primero,
somos Pedro, Pablo, Enrique, Nuria, Elena y Cristina, segundo, este mundo no es tuyo porque
seas el único habitante, cosa de la que no tienes por qué estar del todo seguro, hemos venido
por curiosidad y lo tercero, por comodidad-Respondí ante él. -Estoy seguro, soy el único habitante de este mundo, y por estar vosotros aquí ahora debo eliminaros, me da igual haberos encontrado así, lo haré igual. Gracias a que estaba bastante lejos de nosotros, tuvimos tiempo de vestirnos antes de que estuviese demasiado cerca. Después Nuria le pegó con el bolso-maleta que se había llevado a este mundo, pero lo que nadie se esperaba es que aquel ser oscuro acabara muerto porque algo metálico del interior se había en su cabeza después de rasgar las costuras. Ese fue su final, lo mandamos de vuelta a nuestro mundo y nos quedamos a vivir en aquel mundo ahora que sabíamos que éramos sus únicos habitantes.
Epílogo, Desvanecimiento
Nadie sabe si en el futuro alguien encontró a los protagonistas de esta historia mientras dormían en ese mundo. Esta historia es producto de esa confusión principal después de tantos años de preparación...
FIN

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